La agricultura urbana se refiere a la actividad de producir y distribuir productos agrícolas destinados a la alimentación en entornos urbanos.
Este tipo de producción agrícola se ha llevado a cabo desde pequeños jardines comunitarios hasta sofisticados sistemas de granjas verticales, invernaderos de techo y áreas de cultivo dentro de las paredes.
La agricultura urbana representa una opción alentadora para la producción de alimentos sostenible y resistente. El porvenir de la agricultura urbana estará marcado por avances tecnológicos respetuosos con el entorno y un desarrollo sostenible.
Con una proyección de 9.7 billones de personas a nivel mundial para el año 2050, se anticipa un incremento del 60% en la necesidad de alimentos (FAO, 2017).
Sin embargo, la agricultura convencional se demuestra cada vez menos capaz de cubrir estas demandas sosteniblemente. Las Naciones Unidas han advertido que la degradación del suelo y la escasez de agua reducirán la cantidad de suelo disponible para la agricultura, haciendo de la agricultura urbana una solución potencial para mitigar estos riesgos y crear una producción de alimentos más cercana a los consumidores.
Cuando se reduce la distancia a la cual los alimentos son transportados, se minimizan las pérdidas a lo largo de la cadena de abastecimiento.
Una estrategia innovadora que permitirá el crecimiento hacia el futuro de la producción agrícola urbana es la agricultura vertical, en la cual las cosechas crecen en capas apiladas verticalmente. Compañías como Aerofarms y Plenty han liderado la agricultura vertical, la cual incrementa la producción de alimentos, dejando un mínimo impacto ecológico. El uso de sistemas de iluminación LED de vanguardia, sistemas de regulación climática y tecnologías de riego hidropónico permite que las granjas verticales generen hasta 390 veces más alimentos por metro cuadrado en comparación con las granjas convencionales.
Los hidropónicos, una técnica de producción que utiliza un sustrato de agua con nutrientes disueltos en vez de emplear suelo, son una tecnología que se está incorporando cada vez más en la agricultura urbana.
Un estudio del 2018 en Frontiers in Plant Science encontró que los sistemas hidropónicos son más eficientes en el uso del agua que los sistemas basados en suelo, usando hasta un 90% menos de agua, a la vez que producen una mayor cantidad de cultivos. Ya que muchas áreas urbanas enfrentan escasez de agua, los cultivos hidropónicos presentan una estrategia viable para producir vegetales e incluso ciertas frutas dentro del perímetro urbano.
Un ejemplo notable es el caso de Singapur, una de las ciudades más densamente pobladas del mundo, la cual enfrenta una grave escasez de tierra cultivable, lo cual ha llevado a diseñar una serie de estrategias para enfrentar este desafío, entre ellas el plan 30 por 30 Visión Singapur, que proyecta producir el 30% de sus necesidades de alimentos localmente para el año 2030. Singapur ha invertido en innovación tecnológica para la agricultura urbana, desarrollando una variedad de granjas de techo y granjas verticales; un ejemplo de estas granjas es Sky Greens, que utiliza torres rotativas que maximizan la exposición a la luz solar y minimizan el uso del suelo, permitiendo a la granja producir vegetales frescos a lo largo de todo el año en clima tropical. De acuerdo con un estudio del 2020 realizado por la universidad de Singapur, Sky Greens usa 40% menos de energía y 95% menos de agua que las granjas tradicionales.
Otro ejemplo importante de granjas de techo de la ciudad de Nueva York en Estados Unidos es la compañía Brooklyn Grange, que opera varias granjas de techo produciendo hasta 50,000 kg de vegetales orgánicos por año.
Las granjas de techo, además de producir alimentos, proporcionan áreas verdes que absorben agua y lluvia, mejorando así la calidad del aire. El rotundo éxito de estas granjas en Brooklyn evidencia la capacidad de la agricultura urbana para brindar ventajas a la comunidad a la vez que se preserva el entorno natural.
La agricultura en las ciudades brinda ventajas socioeconómicas tales como generación de empleos, incremento de la seguridad alimentaria y posibilidades para la integración de la comunidad. Diversas investigaciones evidencian que las granjas urbanas pueden crear empleos que aportan ingresos a comunidades en situación de desventaja, al mismo tiempo que potencian el acceso a una dieta saludable.
Un reporte del 2019 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos resalta cómo proyectos de agricultura urbana en ciudades como Detroit han reducido la escasez de alimentos al producir vegetales frescos a precios accesibles para la comunidad. Igualmente, las granjas urbanas ofrecen oportunidades para la educación, permitiendo a los residentes aprender acerca de sistemas de cultivo, sostenibilidad y nutrición.
La agricultura urbana también reduce el impacto ambiental de la producción de alimentos: al reducir la necesidad de agua y tierra a la vez que reducen la distancia a la cual los alimentos son transportados, las granjas de techo y las paredes verdes pueden igualmente contribuir a la eficiencia energética de las construcciones al aislar las estructuras y reducir la necesidad de aire acondicionado, como lo demuestra un estudio del 2015. Adicionalmente, estos espacios verdes en las ciudades mejoran la biodiversidad al atraer polinizadores como abejas y mariposas.
A pesar de su creciente importancia, la agricultura urbana enfrenta notables retos: los costos, las regulaciones de uso del suelo y la necesidad de conocimiento especializado y tecnología. Los cultivos en interiores generalmente requieren una cantidad significativa de energía eléctrica debido a la iluminación, el control de clima y el control del riego automatizado, lo cual perjudica la sostenibilidad de estos sistemas. Un estudio de la Universidad de Penn State advierte que las granjas verticales deben ser cuidadosamente manejadas para prevenir el excesivo uso de energía.
Para enfrentar este desafío, los proyectos de agricultura urbana deben adoptar prácticas de uso eficiente de la energía y pueden utilizar tecnologías como la energía solar para hacerlas más sostenibles.
Con nuevas investigaciones y desarrollos tecnológicos a futuro, se espera que mejoren la sostenibilidad de este tipo de granjas, así como su eficiencia y su viabilidad.
Referencias
- FAO. (2017). "The Future of Food and Agriculture – Trends and Challenges."
- United Nations. (2018). "Climate Change and Land."
- AeroFarms. (2020). "Our Technology."
- Sharma, N., Acharya, S., Kumar, K., Singh, N., & Chaurasia, O. P. (2018). "Hydroponics as an advanced technique for vegetable production: An overview." Frontiers in Plant Science.
- National University of Singapore. (2020). "Urban Agriculture in Singapore."
- Brooklyn Grange. (2021). "Our Farm."
- USDA. (2019). "Urban Agriculture Toolkit."
- Sanyé-Mengual, E., et al. (2015). "Urban agriculture and ecosystem services: A review." Agricultural Systems.
- Penn State University. (2021). "Environmental Impact of Vertical Farming."
