La expansión de la urbanización sobre áreas rurales y naturales ha transformado el paisaje natural en las ciudades, lo cual ha fragmentado los hábitats de muchas especies animales.
Debido a la infraestructura necesaria para las ciudades, las poblaciones de vida salvaje deben enfrentar obstáculos como caminos, redes eléctricas, cercas y otros desarrollos humanos.
Esta infraestructura ha creado un aislamiento que dificulta a los animales actividades como encontrar alimentación, aparearse y encontrar refugio.
Los corredores de vida salvaje que atraviesan las ciudades han sido diseñados con el propósito de conectar estos hábitats fragmentados, ofreciendo una solución que permite la conservación de la biodiversidad y la salud de los ecosistemas a la vez que permite el desarrollo urbano.
Los corredores de vida salvaje son franjas de hábitat natural que conectan parches aislados de ecosistemas; al facilitar el paso seguro de los animales, estos corredores permiten a las especies moverse libremente entre hábitats para alimentarse, procrear y adaptarse a los cambios medioambientales.
La idea de estos corredores es imitar los caminos naturales usados por los animales para su migración, reduciendo así los efectos perjudiciales que los paisajes fragmentados producen sobre la vida salvaje.
Estos corredores adoptan diferentes estrategias como, por ejemplo, puentes verdes sobre autopistas o redes de espacios verdes a través de las ciudades. Ellos proveen beneficios como mayor diversidad de genética, reducción de muertes por atropellamiento y mejoran la estabilidad ecológica de las ciudades y de las áreas circundantes.
Estudios científicos han demostrado que los corredores de vida salvaje benefician de manera significativa la biodiversidad urbana. Por ejemplo, un estudio publicado en Landscape and Urban Planning encontró que los corredores verdes urbanos ayudaron a sostener la variedad y la cantidad de especies en la ciudad, especialmente en áreas altamente fragmentadas. El estudio de 2015 demostró que los corredores ayudan a mantener las poblaciones que son esenciales para la polinización y la dispersión de semillas.
Otro estudio publicado en la revista Science por investigadores de la Universidad de Wisconsin exploró el impacto de los corredores en la diversidad de plantas. En un periodo de 18 años, el estudio encontró que los paisajes con hábitats interconectados tenían más especies de plantas comparados con aquellos que carecían de corredores, comprobando así el importante rol que estos juegan en mantener la biodiversidad a largo plazo.
Igualmente, se demostró que los corredores mejoran el flujo genético y, por tanto, reducen la probabilidad de extinción que tienen las especies atrapadas en hábitats aislados.
De acuerdo a un estudio publicado en el Urban Ecology Journal, las ciudades que integran corredores de vida salvaje experimentan niveles de extinción de las especies nativas mucho menores en comparación con ciudades que no disponen de estos corredores. Por ejemplo, la creación de corredores de vida salvaje en Phoenix, Arizona, produjo un incremento notable de las poblaciones de pequeños mamíferos y aves.
El ejemplo más notable de implementación de los corredores de vida salvaje en grandes ciudades es la ciudad de Los Ángeles, que se ha convertido en una pionera en desarrollar este tipo de corredores para proteger su fauna local. El Liberty Canyon Wildlife Crossing es el puente de vida salvaje más grande del mundo. Este pasaje cruza a través de la autopista 101 y sus 10 carriles. Este ambicioso proyecto diseñado por la National Wildlife Federation y el departamento de transportes de California busca proveer un paso seguro para especies como los leones de montaña y otras especies de mamíferos nativos de las montañas de Santa Mónica. Una investigación publicada en el 2014 muestra que sin el corredor las poblaciones de leones de montaña de la región se verán disminuidas a largo plazo debido al aislamiento genético.
Otro ejemplo notable es la red de parques conectores de Singapur, que a través de una serie de caminos y senderos verdes protege especies como el Colugo de Malasia, así como varias especies de aves y pequeños mamíferos. Una investigación publicada en el 2017 demuestra cómo los corredores de Singapur han contribuido a la preservación de estas especies a la vez que han servido para acrecentar el interés del público en la conservación de estas.
El país que está a la vanguardia de la implementación de estos corredores es Holanda, donde se ha creado una estrategia nacional para conectar reservas naturales. Esta estrategia consiste en una gigantesca red de corredores de vida salvaje bautizada como la estructura ecológica principal. Esta red incluye puentes y túneles diseñados para facilitar el paso seguro de una gran variedad de especies: desde venados hasta anfibios. Uno de los ejemplos más notables de esta estructura es la reserva natural Veluwe, donde se han construido una serie de túneles por debajo de los caminos para permitir el paso seguro de animales como el alce salvaje y los zorros.
Un estudio publicado en Journal of Applied Ecology encontró que esta extensa red de corredores ha reducido las muertes de animales por colisiones con vehículos hasta en un 80%, demostrando la gran efectividad que tienen los corredores de vida salvaje en mitigar las afectaciones de la infraestructura urbana sobre las especies animales.
Gobiernos locales y planificadores urbanos alrededor del mundo cada vez reconocen más el valor de integrar este tipo de corredores en los diseños urbanos, los cuales ofrecen una excelente alternativa para la conservación de especies y la conexión de hábitats fragmentados.
Referencias
- Clements, G. R., Lynam, A. J., Gaveau, D., & Lhota, S. (2017). The Park Connector Network in Singapore and its impact on urban biodiversity. Urban Ecology Journal.
- Damschen, E. I., et al. (2019). “Dispersal and species persistence: effects of corridors on plant diversity.” Science.
- Haddad, N. M., et al. (2015). "Corridors and biodiversity conservation." Landscape and Urban Planning.
- Miller, J. (2018). Effects of green corridors on small mammal and bird populations in urban areas. Urban Ecology Journal.
- Riley, S. P. D., et al. (2014). Mountain lion habitat fragmentation and connectivity in the Santa Monica Mountains.
