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Ríos y canales urbanos y su integración en el ecosistema.

Los ríos y canales urbanos son una parte integral de las ciudades y tienen una crucial importancia en el manejo de las inundaciones y la conectividad entre hábitats, a la vez que ofrecen espacios verdes y espacios para la recreación pública. Sin embargo, muchos ríos urbanos han sido alterados a través del tiempo en la medida en que las ciudades se expanden y se prioriza la estructura para el desarrollo a expensas de los ecosistemas naturales sobre los que se va construyendo la ciudad.

Integrar los ríos y canales urbanos a los ecosistemas circundantes es una estrategia de importancia para restaurar su función natural y aumentar la biodiversidad de las ciudades, creando paisajes urbanos resilientes.

Los cuerpos de agua urbanos que incluyen ríos, lagos y humedales, además de los canales, juegan un papel crítico en mantener la estabilidad ecológica dentro de las ciudades. Varios estudios demuestran cómo estos cuerpos de agua pueden servir como corredores ecológicos que conectan zonas verdes fragmentadas y permiten el desplazamiento de especies a través de áreas urbanizadas.

Estos cuerpos de agua prestan servicios invaluables a las urbes, como por ejemplo filtrar y decantar contaminación y contaminantes sólidos y líquidos, reducir las temperaturas urbanas y proveer espacios para la recreación y el esparcimiento. Sin embargo, la degradación de los cuerpos de agua urbanos causada por la canalización, la polución y la restricción de su flujo natural reduce su valor ecológico y afecta las funciones naturales que cumplen en el ecosistema.

De acuerdo a un estudio de Hassall del 2014, los canales urbanos muchas veces tienen biodiversidad reducida debido a la pobre calidad de sus aguas, además de la pérdida de hábitats y la fragmentación. Al integrar estos cuerpos de agua con los ecosistemas que rodean a la ciudad se pueden revertir estos efectos; al reintroducir vegetación nativa se puede restaurar la hidrología natural y crear hábitats más diversos e interconectados.

Esta integración produce múltiples beneficios de tipo ecológico, social y económico. De acuerdo a una investigación del 2011 publicada en Ecological Applications, los canales renaturalizados y recuperados con espacios verdes adyacentes soportan una mayor cantidad de plantas y especies animales que los ríos y canales degradados.

Introducir vegetación nativa en estos espacios ayuda a las poblaciones de polinizadores, aves, peces y anfibios a recuperarse y prosperar, lo cual aumenta la biodiversidad de las áreas urbanas.

Igualmente, las zonas verdes alrededor de estos cuerpos de agua pueden servir como una zona de amortiguación natural, reduciendo la cantidad de contaminantes que llegan a los cuerpos de agua. Un estudio del 2005 publicado en Environmental Science and Technology encontró que la vegetación a lo largo de ríos urbanos reduce la sedimentación y la erosión hasta en un 50%. Al crear zonas verdes que se unen a zonas naturales alrededor de estos cuerpos de agua con vegetación adecuada, se puede mejorar la calidad de los cuerpos de agua urbanos a la vez que mejora su aspecto estético.

Al integrar los cuerpos de agua con los ecosistemas circundantes y realizar las obras hidráulicas necesarias para ello, se evitan las inundaciones, para lo cual es necesario recuperar los humedales y aumentar la cantidad de zonas permeables y zonas de inundación. Igualmente, al aumentar las zonas verdes se disminuye la velocidad y la cantidad de agua que llega a los cuerpos de agua. Una iniciativa interesante al respecto es la “stormwater initiative” de Melbourne, Australia, que ha conectado espacios verdes y zonas inundables, reduciendo significativamente los riesgos asociados a las inundaciones debidas a la mayor cantidad de aguas lluvias.

Integrar los cuerpos de agua urbanos con parques y zonas naturales puede proveer a la ciudad de nuevos espacios para actividades recreativas como, por ejemplo, el canotaje, la pesca, la observación de aves y el senderismo. Una investigación del 2017 demuestra que los espacios naturales y las zonas verdes en cercanía de cuerpos de agua proveen espacios en los cuales la comunidad puede desarrollar diversas actividades que mejoran su bienestar y salud mental en áreas densamente pobladas.

Igualmente, estos espacios aportan a las economías locales turismo y ayudan a aumentar la cantidad de negocios alrededor.

Muchas ciudades han integrado sus cuerpos de agua urbanos en parques naturales, creando ecosistemas que benefician a los residentes y a la vida salvaje. Por ejemplo, el proyecto de Cheonggyechon Stream Restoration en Seúl, Corea, ha transformado un cuerpo de agua que anteriormente se había enterrado en un parque lineal de 5.8 km que atraviesa la zona central de la ciudad. Este proyecto reintrodujo un río canalizado y soterrado y creó una serie de espacios verdes con vegetación nativa que han mejorado enormemente el centro de la ciudad de Seúl. Un estudio del 2012 demuestra que el parque redujo las temperaturas urbanas de las zonas colindantes hasta en 3.5 grados centígrados y ha aumentado la biodiversidad de la ciudad. Este proyecto de transformación ecológica se ha convertido en un modelo de restauración a nivel mundial.

Otro proyecto de interés es la restauración del río Los Ángeles en la ciudad de Los Ángeles en Estados Unidos, en donde un canal de aguas altamente modificado y pavimentado a lo largo de sus orillas está siendo recuperado y revitalizado. El proyecto busca recuperar el río de 50 millas que cruza la ciudad, conectándolo con parques y restaurando hábitats naturales a lo largo de su curso. De acuerdo al estudio “River Ecosystem Restoration Feasibility Study” (2016), la iniciativa busca mejorar la calidad del agua, restaurar especies nativas de plantas y árboles y ofrecer un espacio recreacional a lo largo de la ciudad para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Igualmente, el proyecto de Bishan-Ang Mo Kio Park en Singapur integra al río Kallang a un parque natural de 62 hectáreas, renaturalizando la cuenca y añadiendo zonas de inundación para crear un vibrante ecosistema para peces, aves y anfibios. Un estudio del 2016 ha demostrado que el proyecto ha aumentado la biodiversidad de la zona y la resistencia a inundaciones del parque, demostrando cómo la integración de parques urbanos y naturales con cuerpos de agua puede mejorar mutuamente ambas áreas naturales.

Hay que anotar que este tipo de estrategias presenta varios desafíos, como por ejemplo: Los costos de mantenimiento, ya que mantener las zonas verdes es más costoso que mantener zonas pavimentadas; además, se debe cuidar estas áreas naturales de las especies invasivas.

Otro aspecto que hay que tener en cuenta al crear nuevas áreas naturales es que se debe controlar y manejar el ingreso de personas para preservar de manera adecuada estos nuevos hábitats. Estrategias de diseño como camellones, plataformas y senderos mitigan el impacto humano en estas frágiles áreas a la vez que permiten el acceso de la población.

Así que integrar los cuerpos de agua con las zonas ecológicas colindantes hace a las ciudades más resilientes, biodiversas y sostenibles.

Referencias

  • Barton, J., & Rogerson, M. (2017). The importance of greenspace for mental health. BMC Public Health, 17(1).
  • Choi, H. (2012). Cheonggyecheon Restoration Project. International Journal of Urban Sciences, 16(1).
  • Francis, R., & Lorimer, J. (2011). Urban biodiversity: The ecology of the city and the urban gradient. Ecological Applications, 21(5).
  • Hassall, C. (2014). The ecology and biodiversity of urban streams: A review. Urban Ecosystems, 17(2).
  • Los Angeles River Ecosystem Restoration Feasibility Study (2016).
  • Melbourne Water. (2020). Urban Stormwater Initiative. Melbourne Water.
  • Norton, B. A., et al. (2019). Resilience and urban ecology. Nature Sustainability, 2(9).
  • Tan, P. Y., & Ziegler, A. D. (2016). Singapore's approach to urban biodiversity. Cities, 55.

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