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Renaturalizando las ciudades. Permitir a la naturaleza reocupar su espacio.

A través de la historia las ciudades han separado la naturaleza de la vida humana, sin embargo, una vez más se hace imperativo permitir a la naturaleza reocupar espacios dentro de la ciudad devolviendo así la biodiversidad perdida de los espacios urbanos.

La renaturalización, un método de conservación tradicionalmente usado para restaurar áreas salvajes que han sufrido daños medioambientales, ha ganado cada vez más importancia dentro de los espacios urbanos. La meta de renaturalizar las ciudades es permitir a la naturaleza tomar los espacios que anteriormente había ocupado y a través de ellos restaurar ecosistemas y espacios verdes, devolviendo la biodiversidad que se había perdido este cambio en el paradigma del desarrollo urbano no solamente ayuda a enfrentar las crisis ecológicas contemporáneas también mejora los espacios urbanos y los hace más vivibles para los ciudadanos.

La renaturalización se basa en la restauración ecológica para revivir hábitats y soportar especies que han sido desplazadas; la planificación urbana tradicional generalmente prioriza la infraestructura de concreto sobre los espacios naturales lo cual ha producido severos daños en la biodiversidad de los espacios naturales que ocupan las ciudades.

Un estudio publicado en Nature Sustainability encontró que la biodiversidad urbana ayuda a regular temperaturas y manejar los excesos de aguas lluvias. El concepto de renaturalizar las ciudades propone un cambio hacia espacios verdes que imitan los naturales soportando flora y fauna a la vez que benefician a las poblaciones urbanas. Estos espacios no solo ofrecen áreas recreacionales, sino que además contribuyen al bienestar mental y a reducir el estrés los ciudadanos, así como va a mejorar su calidad de vida como lo demuestra el estudio de Soga del 2017.

La renaturalización de las ciudades se basa en técnicas como por ejemplo transformar lotes vacíos en espacios verdes, reintroduciendo plantas nativas y especies para crear corredores de vida salvaje. Cada una de estas estrategias apunta a integrar los sistemas naturales dentro de la ciudad soportando la biodiversidad y la sostenibilidad.

Muchas ciudades están transformando espacios en espacios verdes; iniciativas como la Detroit Future City, han transformado lotes abandonados en espacios para la vegetación nativa mejorando la ecología del área a la vez que han creado espacios recreacionales para los residentes.

Otra estrategia importante es el mejoramiento de los humedales y los canales de agua. Los humedales urbanos, muchas veces drenados, están siendo ahora revividos para mejorar la biodiversidad local y mejorar la calidad del agua. Por ejemplo, en Chicago la restauración de la rama Norte del río Chicago ha aumentado las poblaciones de aves y ha creado una zona natural de amortiguación para las inundaciones reduciendo los riesgos sobre la ciudad.

Una estrategia fundamental es la construcción de corredores de vida salvaje que proveen zonas de pasaje seguro para los animales entre hábitats fragmentados, ciudades como Ámsterdam han introducido sobrepasos de Vida Salvaje y también túneles que conectan espacios verdes permitiendo a las especies moverse y como resultado aumentando su diversidad genética y mejorando su resiliencia a largo plazo.

Un ejemplo muy exitoso de estos esfuerzos es el City in a Garden de Singapur que ha renatularizado una importante área de la ciudad incorporando flora nativa. Con aproximadamente 50% de su área cubierta por espacios verdes, la extensa red de parques de Singapur, techos verdes y jardines verticales ha atraído diversas especies incluidas aves nativas y migratorias y polinizadores. Una investigación realizada por la Universidad Nacional de Singapur ha mostrado que esta iniciativa ha contribuido significativamente a la biodiversidad. Un estudio publicado en el 2020 encontró que los espacios verdes de Singapur soportan al menos 300 especies de plantas y animales mejorando la biodiversidad y la resiliencia ecológica de la ciudad. El modelo de Singapur demuestra como la naturaleza puede coexistir en los espacios urbanos creando un ambiente sostenible que mejora la calidad de vida de sus habitantes.

En Melbourne Australia la estrategia de bosques urbanos busca incrementar la cobertura de bosques dentro de la ciudad de un 22% a un 40% para el año 2040. Al plantar árboles y plantas nativas se mejora la infraestructura verde y a la vez se mejora la calidad del aire. Un estudio del 2019 ha demostrado que los árboles de áreas urbanas reducen las temperaturas hasta en 10 grados Fahrenheit ofreciendo espacios más vivibles y confortables para los ciudadanos.

Renaturalizar espacios en las ciudades no solamente ofrece beneficios ecológicos también impacta positivamente la salud pública. Estudios han demostrado que la exposición a espacios verdes puede reducir el estrés, mejorar el ánimo y reducir el riesgo de enfermedades crónicas. De acuerdo a una investigación publicada en Frontiers in Psychology los espacios naturales dentro de las ciudades mejoran la salud mental de los ciudadanos y reducen la ansiedad y la depresión.

Por ejemplo en Tokio el gobierno japonés ha aumentado los espacios verdes creando lo que han denominado como Bosques Curativos, también conocidos Como "Shinrin-Yoku", estos espacios proveen a la ciudad de oportunidades para la relajación y la realización de actividades al aire libre que, como lo demuestra un estudio publicado en el 2010, han tenido efectos medibles en la reducción de las hormonas del estrés de los ciudadanos.

La renaturalización enfrenta varios desafíos, por ejemplo: la disponibilidad de tierra en las ciudades es limitada y transformar espacios vacíos en espacios naturales puede ser costoso, además, la coexistencia de la vida salvaje en entornos urbanos puede llevar a conflictos, obligando a que estas áreas sean cuidadosamente manejadas y se limite el acceso al público de forma tal que la fauna no se vea afectada.

Comprometer a las comunidades locales en el mantenimiento de estas áreas ayuda a mantener estos proyectos a largo plazo y además brinda oportunidades para la educación ambiental.

Referencias

  • Aronson, M. F. J., La Sorte, F. A., Nilon, C. H., et al. (2017). “A global analysis of the impacts of urbanization on bird and plant diversity reveals key anthropogenic drivers.” Nature Sustainability.
  • Tan, J., Du, W., Lee, A. (2020). “Urban Green Spaces and Ecosystem Services in Singapore: Benefits for People and Nature.” National University of Singapore.
  • Barton, J., & Pretty, J. (2019). “Urban Forests as a Tool to Mitigate Climate Change.” Journal of Environmental Management.
  • Bratman, G. N., Hamilton, J. P., Hahn, K. S., et al. (2019). “Nature experience reduces rumination and subgenual prefrontal cortex activation.” Frontiers in Psychology.
  • Park, B. J., Tsunetsugu, Y., Kasetani, T., et al. (2010). “The physiological effects of Shinrin-yoku (taking in the forest atmosphere or forest bathing): evidence from field experiments in 24 forests across Japan.” Environmental Health and Preventive Medicine.

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