El cinturón verde de Sao Paulo, bosques protegidos y conservación que rodea el área metropolitana de la ciudad, se ha creado para mitigar el crecimiento urbano sobre el medio ambiente que rodea a la gigantesca urbe brasileña. Otros objetivos importantes que cumple son preservar la biodiversidad, la conservación de las fuentes de agua y la protección de especies en peligro.
El cinturón se extiende a lo largo de 1.6 millones de hectáreas. Su tema principal es el bosque atlántico, uno de los tipos de bosques lluviosos más biodiversos del mundo. Esta iniciativa no solo protege la flora y la fauna, sino que además ayuda a mejorar la salud pública y la sostenibilidad de la ciudad.
El cinturón fue diseñado como una estrategia para amortiguar la creciente expansión urbana de la ciudad. Para el año de 1980, había sobrepasado 10 millones de habitantes y su desmedido crecimiento había producido grandes daños ambientales en la zona natural que la circunda. En el año de 1993, el cinturón verde, una reserva de la biosfera por la UNESCO, promovió su preservación y permitió a las administraciones locales acceder a recursos internacionales de cooperación.
El cinturón protege la biodiversidad del Bosque Atlántico, protege las fuentes de agua cercanas a la ciudad, reduce la polución del aire y provee recreaciones naturales para la población de Sao Paulo.
El bosque atlántico o mata atlántica, como se le conoce en Brasil, alberga al menos 20,000 especies de plantas, 300 especies de aves y una gran cantidad de mamíferos, reptiles y anfibios. De acuerdo con un estudio publicado en Biological Conservation, más de la mitad de estas especies son endémicas de este tipo de bosque. El cinturón ofrece un santuario para muchas de estas especies que se encuentran en peligro, como por ejemplo el jaguar.
Igualmente, investigadores han demostrado que las plantas contenidas en el bosque atlántico son medicinales, por lo cual pueden ser utilizadas, beneficiando la economía de la ciudad.
Ya que la ciudad depende de los ríos cercanos y los reservorios en la zona para alimentarse de agua, el cinturón además protege este preciado recurso. Un estudio en el Journal of Environmental Management encontró que las fuentes de agua provenientes de bosques tienen mayor calidad que las que han sido impactadas por la urbanización.
Igualmente, el cinturón ayuda a regular el agua de escorrentía, reduciendo el riesgo de inundaciones y derrumbes que generalmente afectan a la ciudad de Sao Paulo durante la temporada de lluvias. Los árboles en el bosque absorben el agua lluvia y previenen el exceso de agua superficial y los niveles de agua subterránea. Este sistema natural de manejo de aguas es invaluable para una ciudad como Sao Paulo, que frecuentemente enfrenta racionamientos de agua en la temporada seca e inundaciones en la temporada lluviosa.
A pesar de los grandes beneficios que el cinturón presta a la ciudad, conservación enfrenta numerosos retos; por ejemplo, la tala ilegal de bosques ha afectado algunas áreas de la reserva. Además, la apropiación ilegal de terrenos y la contaminación son otros fenómenos que la han afectado. De acuerdo con un estudio en Forest Ecology and Management, la deforestación en el bosque atlántico es un grave problema que le ha venido afectando debido a la expansión urbana de la ciudad.
Un ejemplo exitoso de conservación dentro del cinturón verde es el sistema de Cantareira, una serie de reservas y áreas protegidas que proveen alrededor del 50% del agua de la ciudad. La sequía que afectó la zona en el año de 2015 llegó a un racionamiento de agua en la ciudad. Esta crisis mostró la necesidad de ampliar aún más el proyecto para asegurar una fuente de agua sostenible y constante para la ciudad. Para ello se implementó el proyecto Mata Ciliar, que ha buscado restaurar la vegetación que rodea a estas reservas, y a beneficiando directamente al cinturón verde. Otras iniciativas han buscado promover la agricultura sostenible y el ecoturismo para crear beneficios económicos a las comunidades que residen en el cinturón.
El cinturón verde de Sao Paulo nos muestra cómo una iniciativa de largo plazo por parte de los gobiernos municipales y con la participación de la comunidad puede proteger la biodiversidad y mejorar la sostenibilidad de una gigantesca urbe como lo es Sao Paulo.
Referencias
- Amorim, M. C., et al. (2019). Urban Climate: "The Urban Heat Island Effect in São Paulo: Analyzing the Influence of the Green Belt on Temperature Regulation."
- Gusmão, D., & Almeida, S. (2015). Journal of Environmental Management: "Assessing Water Quality in São Paulo's Protected Watersheds."
- Myers, N., et al. (2000). Nature: "Biodiversity Hotspots for Conservation Priorities."
- Rezende, C. L., et al. (2018). Forest Ecology and Management: "Land Use and Land Cover Change in the Atlantic Forest of São Paulo: Deforestation Trends and Conservation Challenges."
- Tabarelli, M., et al. (2005). Biological Conservation: "Endemic Species in the Atlantic Forest: Conservation Priorities and Strategies."
