Las ciudades alrededor del mundo enfrentan varios desafíos medioambientales; uno de ellos es la escasez de espacios verdes. Ciudades con gran densidad urbana, como Barcelona, están enfrentando sus problemas a través de proyectos con objetivos medioambientales, sociales y económicos. Una de estas iniciativas es el proyecto Tectum Garden; lanzado por el ayuntamiento de Barcelona, el proyecto busca transformar espacios urbanos subutilizados en espacios verdes, promoviendo la sostenibilidad, la biodiversidad y el bienestar de la comunidad.
Los techos verdes abiertos con vegetación y diseñados con drenajes y sistemas de manejo de agua permiten reducir el consumo de la energía en los edificios, mejorar las temperaturas y proveer hábitats para la biodiversidad urbana. El proyecto de Barcelona busca establecer techos verdes, tanto en construcciones públicas como privadas, contribuyendo al objetivo de hacer de Barcelona un modelo ecosostenible a nivel mundial.
Un estudio del año 2007 demuestra los beneficios ecológicos de los techos verdes. Entre los principales se encuentra la reducción del consumo de energía y el aislamiento térmico, que es particularmente importante en ciudades con climas calurosos durante la temporada de verano, como Barcelona. Igualmente, los techos verdes ayudan a mitigar la contaminación de la ciudad y a mejorar la biodiversidad, haciendo de las ciudades un entorno amigable para ciudadanos y animales.
En Barcelona, como en muchas áreas urbanas, existe el problema de las islas de calor urbanas donde las temperaturas son significativamente más altas que las áreas rurales circundantes. Los techos verdes, al proveer aislamiento, reducen la cantidad de calor que las zonas urbanas absorben, lo cual disminuye las temperaturas urbanas en al menos dos a tres grados centígrados. Un estudio conducido en la ciudad de Singapur en el año 2003 encontró que los techos verdes reducen la temperatura del aire circundante hasta en 4 grados centígrados; ese efecto sin duda beneficiará a la ciudad de Barcelona, ya que las temperaturas suelen llegar a niveles muy altos durante los intensos veranos mediterráneos.
Igualmente, la vegetación en los techos absorbe el dióxido de carbono, material particulado y otros contaminantes provenientes de las emisiones vehiculares y de la actividad industrial. De acuerdo a un estudio publicado en el 2008, los techos verdes en Chicago pueden remover hasta 1675 kg de contaminantes cada año, incluidos el dióxido de nitrógeno, el ozono y el material particulado. Al implementar techos verdes a lo largo de las principales vías vehiculares de Barcelona, el proyecto Tectum Garden busca mejorar la calidad del aire de la ciudad, disminuyendo el impacto de la contaminación sobre la salud pública.
La ciudad de Barcelona carece de amplios espacios verdes para las plantas y animales nativos, lo cual ha llevado a una disminución en la biodiversidad del área urbana; con estos techos verdes, el proyecto busca introducir diversas plantas que van a atraer a los polinizadores como abejas y mariposas. Un estudio publicado en el 2006 demostró cómo los techos verdes diseñados con plantas locales son capaces de darle soporte a una mayor cantidad de insectos y aves al imitar los hábitats naturales que rodean las ciudades.
Igualmente, al transformar los techos verdes en jardines comunales, el proyecto ofrece a los residentes oportunidades para la participación comunitaria y además les ofrece espacios verdes accesibles y distribuidos a lo largo de la ciudad; esto es especialmente importante en ciudades densamente pobladas, con un limitado acceso a parques y zonas verdes, como lo es Barcelona.
Varios estudios han demostrado que los espacios verdes mejoran la salud mental, reducen el estrés y promueven una sensación de bienestar en los ciudadanos.
Igualmente, los techos verdes proveen beneficios económicos: un estudio publicado en el 2005 muestra cómo los edificios con techos verdes reducen su consumo de energía, consiguiendo ahorros en los costos energéticos de aproximadamente el 15% al año.
Igualmente, los techos verdes aumentan el valor de las propiedades en las cuales son implementados. Un estudio del 2010 encontró que las propiedades urbanas con certificaciones verdes o características de sostenibilidad medioambiental tenían precios más altos en el mercado.
Como vemos, esta iniciativa de la alcaldía de Barcelona ha traído grandes beneficios a una ciudad que cuenta con pocos espacios verdes dentro del perímetro urbano.
Referencias
- Banting, D., Doshi, H., Li, J., Missios, P., Au, A., Currie, B. A., & Verrati, M. (2005). Report on the environmental benefits and costs of green roof technology for the city of Toronto. Ryerson University, Toronto.
- Bratman, G. N., Hamilton, J. P., Hahn, K. S., Daily, G. C., & Gross, J. J. (2015). Nature experience reduces rumination and subgenual prefrontal cortex activation. Proceedings of the National Academy of Sciences, 112(28), 8567-8572.
- Kadas, G. (2006). Rare invertebrates colonizing green roofs in London. Urban Habitats, 4(1), 66-86.
- Oberndorfer, E., et al. (2007). Green roofs as urban ecosystems: Ecological structures, functions, and services. BioScience, 57(10), 823-833.
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- Wong, N. H., et al. (2003). The effects of rooftop garden on energy consumption of a commercial building in Singapore. Building and Environment, 38(10), 1279-1287.
- Yang, J., Yu, Q., & Gong, P. (2008). Quantifying air pollution removal by green roofs in Chicago. Atmospheric Environment, 42(31), 7266-7273.
